En nuestras Familias buscamos tener un ambiente acogedor, de amor, respeto, alegría, aceptación, armonía y cariño. Para lograrlo hay mucho que hacer. Alguien tiene que ganar el dinero, hay que cocinar; a los niños hay que enseñarles a orar, leer la Biblia, ayudarles en sus tareas, hay que limpiar, decorar, lavar, planchar, arreglar las cosas. Las responsabilidades se reparten y a cada uno le toca hacer su parte.
- Cuando cada uno sirve, haciendo sus tareas, ya se ha hecho un gran paso hacia ese ambiente familiar agradable.
- Al contrario, imagínese una familia, donde nadie hace su tarea, donde nadie está dispuesto a servir, donde todos esperan que lo haga el otro. Eso no sería una familia, sería un desorden total.
- También se puede pensar en una familia donde los miembros sirven con gusto ( Colosenses 3:17 ), no solo para cumplir con lo mínimo de sus responsabilidades, sino se sirven el uno al otro con la mira de lograr ese ambiente lindo.
Así también cada uno puede tomar una u otra actitud frente a las responsabilidades de la vida o aun frente a los mandamientos de Dios:
1.Hay aquellos que tratan de buscar una manera de hacer lo mínimo posible, o aún menos. Este grupo de personas es como las carretillas, solo se mueven cuando alguien los empuja y así son una carga para los demás.
2.Hay aquellos que cumplen con sus responsabilidades y así llegan a ser una gran ayuda para que se pueda cumplir con las tareas y desarrollar un ambiente bueno.
Después están aquellos que están libres para vivir por encima del mero cumplimiento de mandamientos y responsabilidades, miran hacia el propósito ( Mateo 22:37-40 ) y se esfuerzan por lograrlo.
Esta libertad se basa en una relación personal con Cristo ( Juan 1:12-13 ), sigue Su ejemplo y enseñanza ( Mateo 5:21-26, 27-30, 31-32, 33-37, 38-48 ), formando entre otras cosas un ambiente lindo en su familia.
Frente a Cristo cada uno puede hacer una evaluación de la libertad que ha alcanzado, al ver hasta que punto está libre de practicar aquello que destruye, odia, y surge de rencores, venganzas, envidias, para ver hasta que punto está libre para poder practicar lo que edifica, fortalece, perdona, sirve y ama (1Corintios 14:12,26; 1Pedro 2:19-24), con mira hacia la meta que Dios nos muestra ( Efesios 4:12-16 ).
Para descubrir esta libertad comuníquese con Cristo.
|