Evidentemente sería una gran cosa tener gran fe, capaz tener la fe que mueve montañas.
En una oportunidad los discípulos se acercaron a Jesús con el pedido "auméntanos la fe" (Lucas 17:5). En las enseñanzas bíblicas encontramos varias respuestas a este pedido. Estudiándolas podrá ver caminos para que su fe pueda crecer:
La fe crece si buscamos la voluntad de Dios: (Mateo 17:19-21) En una relación es muy importante que cada lado busque conocer y satisfacer ciertos deseos del otro. En nuestra relación con Dios, pasa lo mismo. Él satisface muchos deseos nuestros. La pregunta es: ¿Estás Tu dispuesto de cumplir los deseos de Dios?
La fe crece en la medida que escuchamos a Dios: Una de las grandes necesidades de esta época es tener a alguien que sepa escuchar, que esté interesado en conocer al otro. Todos queremos hablar, y hay cada vez menos que escuchan. En la relación con Dios pasa algo muy parecido. Es mucho más fácil decirle a Dios lo que yo quiero, pienso y siento, que escucharlo a Él. Pero justamente el escuchar a Dios (Romanos 10:17) es la clave para que nuestra fe pueda crecer. El Dios de la creación desea darse a conocer a los seres humanos, la pregunta es: ¿Lo quieres oír y conocer?
La fe crece en la medida que se eliminan las dudas: Ninguna relación sana está dominada por dudas. Allí donde prevalece la duda, se destruye la confianza. Así es también en nuestra relación con Dios (Santiago 1:6, Romanos 14:23). La manera mejor de eliminar las dudas es a través de una buena comunicación. También con Dios las dudas se eliminan a través de la comunicación, o sea por medio de la oración y estudio de la Biblia. ¿Estas eliminando tus dudas con Dios por medio de la comunicación con Él?
Creer es una decisión : Cuando alguien golpea nuestra puerta miramos por la ventana y decidimos si la persona es confiable para abrir la puerta. Como vemos, creer es una decisión. Jesús muchas veces dio el mandato de creer (Marcos 1:15). Frente a un mandato solo queda la decisión de hacerlo o no. Por eso para creer en Dios hay que decidirse a hacerlo. ¿Ya te has decidido a creer en Dios?
La fe crece con la obediencia : Los hijos aprenden a confiar en sus padres en la medida que éstos cumplen con su rol, y ellos les obedecen. Al no obedecer, se verán frustrados en su relación con ellos. Jesús respondió el pedido de sus discípulos, hablándoles sobre el servicio obediente a Dios (Lucas 17:5-10), porque la atención obediente a la Palabra de Dios produce fe (Romanos 10:17).
La fe también es un regalo de Dios : (1Corintios 12:9) Desde la creación Dios ha depositado confianza en los seres humanos. Lo hizo al poner a la tierra bajo el cuidado humano (Génesis 1:28). Lo hizo enviando a su Hijo Jesucristo al mundo, aunque evidentemente no fue muy bien recibido (Juan 1:10-12). Pero Dios no perdió la esperanza, sino a todos los que entran en esta relación con Él, los acepta como hijos, depositando Su fe en ellos. ¿Ya eres un hijo de Dios?
La fe es un fruto: En otras palabras, la confianza puede crecer allí donde se vive según el Espíritu (actitud) de Cristo (Gálatas 5:22-23), en relación con Él. La confianza de una relación crece en la medida que los dos lados se respetan, se cuidan y se dan a conocer mutuamente, en la medida que ningún lado insiste en hacer algo que destruya esta relación. ¿Estás alimentando tu fe en Cristo?
La fe y el amor crecen juntos: (1Corintios 13:2) Allí donde hay amor, puede crecer la confianza. El amor y la confianza van mano a mano.
¡Déle importancia merecida a este ingrediente tan importante para la vida humana, que se llama fe, haciendo aquellas cosas que le ayudan a crecer!
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